domingo, 9 de febrero de 2014

Comentario del siguiente texto periodístico:

Unos días antes de Navidad, un empresario de éxito paseaba por una céntrica calle de su ciudad y vio a una anciana que había esfuerzos para rebuscar entre los contenedores de basura.Algo en aquella mujer le recordó a su madre, recientemente fallecida, por lo que decidió acercarse a ella y preguntarle qué hacía y por qué rebuscaba entre las basuras.
La anciana le explicó que en esos contenedores echaban las sobras del restaurante de la esquina y que ella venía todos los días a recoger lo que todavía aprovechaba para poder llevarse algo a la boca. Le contó que su marido había fallecido hacía varios meses y que vivía sola. Antes de morir había estado mucho tiempo sin trabajo, desde que lo despidieron de una gran empresa en la que trabajaba, sin indemnización y sin que el empresario hubiese cotizado lo suficiente para que le quedara una digna pensión de jubilación.
El empresario, compadecido, decidió hacer "su buena obra del año" y le dio dos billetes de cincuenta euros. Ella, con una sonrisa cansada, cogió el dinero y siguió a lo suyo, rebuscando en el contenedor. El empresario le preguntó por qué seguía removiendo la basura ahora que tenía dinero, a lo que ella respondió que, debido a su avanzada edad y a su mala salud, cualquier día podía caer enferma y entonces, como no podría salir a buscar comida, necesitaría ese dinero. Entonces, el elegante y rico empresario sacó una de sus tarjetas de visita y se la entregó a la mujer para que, si enfermaba, pudiese llamarle y él acudiría a socorrerla. La buena mujer cogió la tarjeta, la leyó y con la cara desencajada, se despidió fríamente de él y se marchó todo lo rápido que le permitieron su piernas. El empresario no volvió a saber de ella hasta que un día preguntó por ella en el restaurante de la esquina y se enteró de que había caído enferma y, como no tenía quien la cuidara, había fallecido sola y desnutrida.
¿Por qué no utilizó la tarjeta de visita que él le dio? Nunca lo sabremos. Pudo ser simplemente porque la había perdido, porque ni siquiera tenía un teléfono desde el que llamar, porque no pudo encargarle a nadie que lo hiciese por ella o porque el nombre de la tarjeta coincidía con el del empresario que años atrás había engañado, explotado y posteriormente despedido a su marido.
La caridad nunca podrá compensar la injusticia social, porque la dignidad es algo que no se compra con dinero.

1. Análisis sintáctico de la siguiente oración: El empresario sacó una de sus tarjetas de visita y se la entregó a la mujer para que, si enfermaba, pudiese llamarle.
2. Análisis morfológico de las siguientes palabras: empresario, sus, se, la, enfermaba, pudiese, le.
3. Análisis léxico:
     3.a. Explica el significado de las siguientes palabras: compadecido, desencajada, desnutrida, caridad, dignidad.
     3.b. Señala cinco palabras o grupos de palabras que tengan relación con la idea de "injusticia social" y explica por qué.

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